P. Creo que a día de hoy, no hay nadie que no conozca a The Refrescos, pero quizá no todo el mundo sabe que eres de Vigo, ¿En qué momento decidiste irte a Madrid a dedicarte a la música?

A principios de los 80 estudiaba Filología Inglesa en la Universidad de Vigo. Los veranos los pasaba en Inglaterra practicando el idioma. Allí sonaban en el Top Ten gente como Madness o Bad Manners. Pero los ingleses eran xenófobos y no sabían comer. Comencé a tomarles manía y no concebía dedicar una vida al estudio de su idioma, costumbres y fechorías. Lo que me atraía de su idioma era la posibilidad de comunicarme internacionalmente, es decir, que lo que más me llamaba la atención era la comunicación. Así que aparqué el estudio del inglés y emigré a Madrid a estudiar Ciencias de la Información. La música siempre ha sido una constante que un día se convirtió en mi modo de vida.

P. Antes de irte, ¿Cómo fueron tus inicios en la música? ¿Tenías algún grupo aquí?

En mi casa siempre sonaba música clásica. Recuerdo mi primer disco de Waldo de los Ríos, una especie de Luis Cobos que actualizaba a los clásicos. De niño quería ser director de orquesta y de cabeza me fui al Conservatorio de Música. Como toda educación oficial, ésta también era aburrida y decepcionante, pero allí seguí hasta que, ya adolescente, comencé a enredar con el rocanrol hasta que explotó la New Wave. Mis primeros conciertos en Vigo los di con Pepe Soaje y Carlos Mora en “Vacuna Antibritánica”, una banda de power pop donde ya suena algún ska.

P. Imagino, que una vez allí, fue donde se te ocurrió el famoso “Aquí no hay playa” ¿Echabas mucho de menos el mar? ¿Cómo se te ocurrió la canción?

Dejé a mis amigos tumbados en el Vao un 18 de julio para coger el tren Rias Baixas Vigo-Madrid. En el edificio de oficinas donde trabajaba se estropeó el aire acondicionado uno de los veranos más calurosos que recuerda la capital. Al llegar la noche Madrid era una fiesta, ya sabes lo que se dice: “Madrid is fun”, pero cuando el sol aprieta… todas las ventajas y atractivos de Madrid desaparecían ante el absurdo de construir un asentamiento humano en medio de un secarral… Un sinsentido.

P. Luego llegó todo el boom y hoy en día es un clásico, entre la canción del verano y el pop español de los 80, ¿Te gusta que se te siga recordando por esa canción o te sientes encasillado?

Mi padre es Lalo Vázquez Gil, periodista, escritor, pintor, profesor, dramaturgo, letrista, historiador, Cronista Oficial de Vigo… Allá donde fuera yo era “el hijo de Lalo”: en el instituto, en el conservatorio, en comisaria… Quizá una de las razones que me impulsaron al exilio madrileño. Dentro de esta aldea global no hay escapatoria y España es un pueblecillo entrañable pendiente de lo que les dice el Nodo por la tele y cada cual tiene su mote. Gracias a un disco de oro he pasado de ser “el hijo de Lalo” a ser “el del vaya vaya”…
A mí no me molesta, pero etiquetar, limita.

P. Después, has estado inmerso en otros proyectos y justo el año pasado decides volver a grabar con la banda, ¿Por qué decides resucitarlo ahora?

Saturado, dejé en su momento la música para dedicarme a la docencia y a estudiar interpretación, entre otras cosas. Soy un autor muy prolífico y no ceso de componer canciones y escribir letras. He sacado discos bajo otras denominaciones y he seguido haciendo directos. Con el inicio de los festivales pop 80 tan en auge en estos momentos no hubo verano que no siguieran sonando The Refrescos. En esta ocasión, consideré que el repertorio que iba a grabar iba a ser del agrado del público que seguía a The Refrescos.

P. Al margen de “Aquí no hay playa”, The Refrescos, siempre ha sido una banda que se ha movido entre el pop, el ska, el punk algo que ha cambiado un poco en este nuevo disco, con unos ritmos más cubanos, latinos e incluso mexicanos… ¿A qué se debe ese cambio?

Las influencias británicas siempre han estado muy presentes en la banda. La fuerza del rocanrol asfixió la cultura musical de nuestra época. Hace un tiempo estuve preparando un par de proyectos y eso me hizo investigar en nuestra música. Nosotros tenemos un mundo de expresiones musicales y aquí hay artistas enormes. En el Caribe llevan el ritmo en la sangre y eso les hace amables y alegres. Me gusta la alegría.

P. El primer video-single, “La Medusa” es una canción que huele a verano, ¿Crees que podría ser candidata a canción del verano?

Para todos los que la están bailando ya es su canción del verano. En tan solo 24 horas en la red el primer día ya alcanzó 1400 visitas, todo un logro.

P. Más youtube, redes sociales, menos 40 principales, TV, ¿Ha cambiado mucho la forma de hacer promoción desde los primeros años de la banda?

Imagina. Esto ya es otro mundo. Se quejan los que quieren seguir viviendo en otros tiempos. El cambio es lo más divertido que tiene la vida.

P. Tras ver el videoclip, seguro que mucha gente se preguntará ¿Cuál es el truco de la eterna juventud? ¡No has cambiado nada en veinte años!

Jejeje. El cambio es interno. La ilusión y la alegría es el truco de los niños para parecer tan jóvenes.

P. Habláis del mundial en “Fútbol es fútbol”, ¿Cómo habéis vivido la eliminación de la selección?

Con alegría por haber tenido un buen equipo, aunque esta vez perdieran. En realidad la canción va dedicada al futbol como deporte en general.

P. Siempre os habéis caracterizado por utilizar el humor y la ironía en vuestras letras, ¿Es la mejor manera de llegar a la gente?

Es la mejor manera de no volverse loco.

P. Y de directos, ¿Haréis gira este verano? ¿Cómo está la cosa?

Han cambiado los tiempos y nosotros seguimos tocando tanto en verano como en invierno. Siempre hay gente con ganas de fiesta.

P. Volviendo a tus origines vigueses, ¿sigues viniendo por aquí? ¿Conoces algo de lo que se hace musicalmente por aquí?

Por supuesto. Están mis padres y mis amigos. En Vigo sigue habiendo mucho arte aunque sea tan difícil darlo a conocer. Salva Ronko y Emilio Alonso me actualizan. También Vigo Subterráneo.

P. Nada más, desearte mucha suerte en esta nueva etapa y esperamos verte en concierto pronto por aquí!

Ahí ahí…

Vigosubterraneo.com